Un mejor equipo de trabajo gracias al liderazgo positivo

La formación o la capacitación profesional en el entorno laboral son tan importantes como la calidad humana, la inteligencia emocional o la humildad. “El trabajo de un líder es inspirar, influir, transmitir, contagiar, ayudar y motivar. 

Y eso tiene mucho que ver con la manera de ser, es lo que vas a escuchar al contratar victor kuppers, quien es un reconocido formador, profesor y conferenciante especializado en psicología positiva. 

En las charlas de Victor Küppers puedes ver que es un firme defensor de la vocación de servicio como una manera de inspirar a los equipos, pero también de movilizar sus mejores actitudes, ante lo cual admite que, sí tiene que elegir una cualidad en un líder, entonces “diría que la calidad”.

“Es imposible que se pueda inspirar o influir en los demás si no te admiran, y esto no se logra por tu cargo, tus estudios o tu despacho», asegura en una charla motivacional victor kuppers. «La admiración hacia las personas viene de su calidad humana, de su humildad, por su cercanía, por su integridad o por su amabilidad”, sostiene. 

Pero también considera que no todos valen para ello, aunque sí cree que es posible dirigir un grupo humano con una nfrase que dijo en su conferencia victor kuppers 2021 “pasión por ayudar a las personas, por hacerlas mejores personal y profesionalmente y por involucrarlas en un proyecto”, acota el experto, quien lideró el webinar ‘Diferencias entre un líder y un champiñón: cómo movilizar las mejores actitudes de tu equipo’, evento organizado mediante HUB Empresa de Banco Sabadell.

Cualidades de un buen líder

Un buen líder debe contar con calidad humana, inteligencia emocional y humildad. Según Manel Fernández Jaria, quien es experto en liderazgo y profesor colaborador de los Estudios de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), un buen líder debe “saber de lo suyo y saber de personas”.

Estas dos características deben estar “muy equilibradas, aunque, si alguna de las dos debiera tener más peso, me inclinaría por las soft skills (en español, habilidades blandas). Las de conocimiento puede completarlas con buenos colaboradores. Pero, si no sabe de personas, es muy poco probable que lidere relaciones sanas y fructíferas para su proyecto”.

En el caso de Ricard Serlavós, conocido profesor del Departamento de Dirección de Personas y Organización de Esade, un líder “necesita tener la sagacidad de identificar las fortalezas propias y ajenas, la humildad de reconocer sus debilidades y el coraje para delegar con confianza plena en aquellos que se hagan merecedores de ella”.

Así mismo, Carlos González, profesor del Máster en Dirección de Personas y Recursos Humanos de ESIC Business & Marketing School, señala como referencia el entorno digital para hablar del concepto ‘capacidades no humanoides’, en otras palabras, “aquellas que nos distinguen de las máquinas, los algoritmos o el machine learning” pero que además tienen que ver con “la resiliencia, el pensamiento crítico, la empatía, la creatividad o la ética.

Capacidades que permiten gestionar la incertidumbre, la ambigüedad, la velocidad de este mundo en constante cambio y también crear confianza y engagement para abordar el futuro”.