¿Qué sucedería en el mundo si se llegase a detener la tecnología tan solo por un día?

Inevitablemente todo sería un gran caos, ya que damos por hecho la tecnología. Pero pensar en ello haría que las personas reflexionen sobre cómo la vida cotidiana podría ser de complicada si la tecnología no se encontrara disponible. Además, resultaría interesante observar cómo las personas se adaptan a una repentina pérdida de tecnología. Veamos algunas situaciones.

Comunicación

Posiblemente la pérdida en lo que respecta a la capacidad de comunicarse vendría a ser una de las situaciones más difíciles para las personas. Ante ello, es posible que surjan problemas en el lugar de trabajo, ya que por ejemplo, no se contará con la capacidad de enviar un correo electrónico. En el aspecto emocional, esto sería muy difícil para algunas personas el hecho de adaptarse a no utilizar sus teléfonos móviles, sin mensajería instantánea, redes sociales o correos electrónicos. considerando que un número importante de personas se sienten alienados de repente de su mundo.

Música

De presentarse una interrupción tecnológica, ello daría lugar al hecho de no poder usar los iPods o ver los últimos videos musicales en la plataforma YouTube. En el caso de los aficionados a la música, estos ahora podrían apreciar en gran manera el radio transistor de pilas. Y como la música se encarga de elevar el espíritu moviendo a la gente de una manera profunda, cualquier dificultad que se presente en el acceso se convertiría en una verdadera angustia para quienes son amantes de la música.

Computadoras

Las computadoras se han convertido en un elemento tan importantes para la sociedad que un sinnúmero de aspectos de la sociedad se verían afectados de manera negativa si la tecnología se llega a perder tan solo por un día. Desde los hospitales, hasta los mercados de valores, las consecuencias serían graves. Sin dejar a un lado los problemas que son concretos, sumados a la gran cantidad de estrés que se genera afectando a las personas.

Redescubrimiento

Posiblemente no todo sea malo, ya que podríamos encontrar un efecto positivo tras la pérdida de la tecnología, uno puede ser una dependencia de más métodos básicos de trabajo y de comunicación, lo que incluye la escritura con pluma y papel más frecuente de lo habitual, o el retorno al uso de la máquina de escribir. En cuanto a la comunicación, esta implicaría más tiempo cara a cara con personas reales, en lugar de que seamos absorbidos por una pantalla, o enviar mensajes de texto y hablar por teléfono.

En tal sentido, si nos detenemos a pensar por un momento en la posibilidad de que si la tecnología no existiese, ya tenemos una idea consciente de que el mundo es dependiente en su totalidad de ella por lo que resultaría complicado vivir sin móviles, computadoras, redes sociales, consolas de videojuegos, tablets y todo eso que se utiliza a diario en nuestros días para entretenernos, trabajar, y mantenernos en constante comunicación.