La tecnología ha hecho de las joyas, un mundo más accesibles

Reproducciones en 3D como la que hace la marca Tous Plata, es solo una muestra de lo que, la tecnología ha puesto en nuestras manos. Pero eso sólo es una muestra porque la joyería ahora dispone de diversos elementos con los que puede desarrollar elementos semejantes a los que la naturaleza nos ha provisto desde siempre.

Si nos ponemos a pensar en lo costoso que resulta la producción de un diamante, quizás la respuesta que encontraremos sea un tanto controvertida. De acuerdo a las estimaciones, señalan que hasta uno de cada cuatro diamantes del mercado provienen de zonas en conflicto como Sierra Leona. Una situación que podría cambiar gracias a diamantes sintéticos que son prácticamente iguales a los naturales y cuya producción es mucho más barata.

En muchos lugares del mundo, se han desarrollado diversas iniciativas donde se han incorporado técnicas como la impresión 3D en conjunto con los más recientes materiales que se han convertido en la más genuina promesa que revolucionaran el mundo de la joyería. Y no se trata solo de la manera en la que son producidas las joyas, sino también cómo podremos entenderlas.

Diamantes al horno

Gracias a diversos grupos científicos, se ha dado con una fórmula que ha posibilitado la creación de diamantes sintéticos con microondas, el resultado de ello ha sido de tanta precisión, que hasta los expertos no alcanzan a diferenciarlos de los que surgen de manera natural mediante técnicas tradicionales, estos cuentan con prácticamente la misma estructura física y la misma composición química, por ello, para identificarlos es necesario un equipamiento tecnológico.

Diamantes sintéticos gracias a la tecnología y la joyería

Para lograr la fabricación de estos diamantes, estos son cocinados en laboratorios que son especializados. Dicho proceso se basa en la introducción en un microondas fragmentos del carbono de los diamantes acompañado de una determinada cantidad de un gas pesado que además también contiene carbono. tales elementos se calienta a temperaturas bastante altas, lo que da paso a una bola de plasma que al descomponerse crea una serie de partículas que se cristalizan al cabo de unas 10 semanas.

La ética se hace presente

cuando se crean diamantes sintéticos ello representa una alternativa menos costosa, pero también más responsable con el medioambiente. Y, quizás una de las cosas más relevantes es que se trata de un producto más ético, lo que podría convertirse en una posible solución a fin de terminar con el negocio de los «diamantes de sangre», comercialización que solo ha dado origen a conflictos armados, y también a casos de esclavitud dentro de países como Angola, Sierra Leona o Liberia.

No siendo una situación reciente, durante décadas, se han buscado iniciativas con el objetivo de determinar qué diamantes procedían de zonas libres de conflictos. Pero la magnitud de tal situación solo ha dificultado la regulación de dicho mercado. Ello sin dejar a un lado su precio, haciendo que los diamantes sintéticos llamaran la atención de los consumidores.