En los cuidados paliativos, el tratamiento menos invasivo es la infusión subcutánea

Hablar de cuidados paliativos, es hacer referencia a aquellos cuidados que son un soporte para la mejoría de la calidad de vida y confort de las personas que presentan enfermedades graves. Los cuidados paliativos son administrados tanto a adultos, como a niños que padecen enfermedades en una fase avanzada, crónica o incurable a fin de asegurar su bienestar y el de quienes lo acompañan. De acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud, en el mundo existen 40.000 millones de personas que requieren de cuidados paliativos, de los cuales 170.000 se ubican en España.

Suele ser normal que las personas piensen que los cuidados paliativos llegan a sustituir al tratamiento específico de la enfermedad, y están centrados solo en la fase terminal de un paciente, pero eso no es así. Los cuidados paliativos son administrados en compañía de los tratamientos médicos, tras lo cual se consigue aliviar y tratar el dolor de una forma temprana y de esta manera colaborar con el bienestar de los pacientes.

Administración de fármacos

Cuando no es posible que sean aplicados vía oral a consecuencia del estado de salud del paciente, pues padece de náuseas y vómitos, obstrucción intestinal, intolerancia, coma o convulsiones, es posible que se opte por la vía intravenosa o vía subcutánea.

Administrar fármacos a través de una vía intravenosa con el fin de tratar el dolor quizás represente algunos inconvenientes que van desde la dificultad de acceso a la vena, un mayor riesgo de infección, la dificultad del tratamiento a domicilio, ya que se necesita personal médico con experiencia, la menor autonomía del paciente, además de un mayor coste sanitario. Por el contrario, si se trata de la administración por vía subcutánea, este se trata de un método que representa diversas ventajas ya que ofrece los mismos resultados, pero mejora la calidad de vida del paciente, ofrecer una mejor relación entre coste y eficiencia, además que con la infusión subcutánea se ven minimizadas las hospitalizaciones.

En cuanto a la infusión subcutánea este es un método de administración de tratamiento que resulta menos invasivo y también menos doloroso, y hay que destacar que conlleva menos efectos secundarios. Así mismo, se trata de un método que resulta sencillo de utilizar, mejorando la autonomía del paciente. La misma puede ser utilizada incluso por el propio paciente, familiares y personal que tenga pocos conocimientos médicos. Cuando se trata de la vía subcutánea, esta presenta mayor disponibilidad de puntos de inserción, su colocación, mantenimiento y manejo es fácil y además el riesgo de infección es menor.

Es posible disponer de dos métodos de infusión subcutánea para administrar fármacos: la infusión intermitente en bolus y la infusión continua, dichas infusiones son administradas de acuerdo a la necesidad de cada paciente. Además, en la infusión subcutánea continua se pueden encontrar nuevas tendencias con las que se busca mejorar la calidad de vida de los pacientes como es el caso de NeriaTM Guard.